Canta con la voz mas remota que resuena en la memoria, ecos sefardíes junto a la toná y la zambra, oriente y occidente, ayer y hoy, armonía del futuro, alquimia del presente.
Es un buscador de aromas, un perseguidor de la fábula y el ensueño, un explorador de la belleza.
Se cuenta el amor arrebatado, el irrenunciable, la hora inaplazable de los besos, la urgencia de los cuerpos sin demora, la lágrima más dulce, la risa más hermosa.
Su propósito…acaso rescribir un refrán, reconciliarse con su alma, emular a Federico García Lorca, divertir…acaso emocionar. |